Construir comunión en medio de la tormenta

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La Provincia Anglicana de México atraviesa un tiempo de prueba. Un Cisma no surge de la noche a la mañana: se gesta entre desacuerdos, heridas no sanadas, decisiones controvertidas y caminos que, en ocasiones, se alejan del espíritu evangélico. Hoy vivimos ese momento difícil, donde la comunión se ve amenazada y la confianza se fractura.


Existen problemas reales: tensiones internas, cuestionamientos a la autoridad, diferencias en la manera de ejercer el liderazgo y heridas provocadas por prácticas que han causado división. No podemos negar la crisis ni maquillarla. Pero tampoco podemos permitir que la fractura defina nuestra identidad como Iglesia.


La postura oficial de la Provincia Anglicana de México ha sido clara y seguirá siendo la misma: la unidad. Una unidad que no se construye desde la imposición, sino desde la búsqueda sincera de la verdad y la justicia. Una unidad que no calla ante el error, pero que tampoco responde con odio o venganza. Una unidad que se edifica con diálogo, discernimiento y fidelidad al Evangelio.


Un obispo de la Iglesia no puede ser cómplice de la mentira, de la manipulación ni del engaño. Su vocación es pastorear, no dividir; sanar, no herir; iluminar, no confundir. La Iglesia está llamada a caminar en la verdad, aunque duela, aunque incomode, aunque tenga consecuencias. Porque la verdad, como nos enseña el Señor, es la que nos hace libres.


Permanecer firmes hoy no significa cerrarnos al otro, sino mantenernos anclados en Cristo. No significa tomar bandos, sino sostener la comunión. No significa negar el conflicto, sino enfrentarlo con madurez espiritual. La historia nos recuerda que la Iglesia ha atravesado muchas crisis, y siempre ha salido fortalecida cuando ha elegido el camino del Evangelio.
Que este tiempo difícil sea ocasión de purificación, de conversión y de renovación pastoral. Que aprendamos a escucharnos, a corregirnos con caridad y a caminar juntos, aun en medio de nuestras diferencias.


Oración por la unidad de la Provincia Anglicana de México:


Señor Jesucristo,
Pastor eterno de tu Iglesia,
mira con misericordia a la Provincia Anglicana de México.
En medio de nuestras divisiones,
danos un corazón humilde para escuchar,
valentía para decir la verdad,
y sabiduría para buscar siempre la justicia.
Sana nuestras heridas,
rompe toda cadena de mentira y manipulación,
y enséñanos a caminar en la luz de tu Evangelio.
Que el Espíritu Santo nos conduzca
por sendas de reconciliación,
para que, siendo muchos,
seamos un solo cuerpo en Ti.
Haznos instrumentos de tu paz,
testigos de tu amor
y constructores de tu Reino.
Amén.


✍️ Escrito por el Pbro. Iván Garza
Diócesis del Norte de México

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