Iniciar un proyecto casi siempre provoca vértigo

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Por: Rev. Carlomagno Osorio | Diócesis del Sureste.- No es solo miedo; es esa mezcla curiosa de esperanza, duda y expectativa que aparece cuando algo nuevo quiere nacer. A veces incluso nos gusta un poco el drama del comienzo, porque en el fondo sabemos que toda obra significativa empieza así: con preguntas más grandes que las respuestas. Y eso está bien. 

En términos estratégicos —si lo dijéramos en lenguaje de gestión— significa que estamos entrando en territorio vivo, donde el Espíritu todavía está trabajando.

Hoy damos ese primer paso.

Lo hacemos con un equipo interdisciplinar que ha decidido poner su semilla, su experiencia y su fe al servicio del Instituto Teológico Francisco Moreno. Este no es solo un proyecto académico; es un espacio donde queremos que la formación respire en dos templos al mismo tiempo: la academia y la espiritualidad. Cuando esos dos mundos se integran, algo poderoso ocurre: la reflexión se vuelve pastoral, la teología se vuelve vida y el conocimiento se convierte en ministerio.

Nuestro objetivo es claro: construir juntos una narrativa pastoral que no se quede en ideas, sino que se traduzca en acompañamiento real, en comunidad y en servicio.

Este es un lugar donde el origen no define el valor de la persona. No importa si vienes de tradición romana, ortodoxa, protestante u otra denominación cristiana. Tampoco si tu vocación es sacerdotal o laical. Aquí no hay jerarquías de dignidad, porque en el Evangelio la grandeza se mide de otra manera.

Aquí vamos a centrar la mirada en la persona más importante de todas: Jesucristo, camino, verdad y vida. Desde ahí queremos responder a una realidad que todos percibimos: una crisis de fe y también una crisis de instituciones. Sería ingenuo negarlo. Pero también sería un error pensar que las instituciones no pueden transformarse. Nosotros creemos que sí pueden mejorar, y queremos ser parte activa de esa renovación.

Por eso hoy no solo iniciamos clases. Hoy iniciamos una conversación seria con el futuro de la Iglesia y con la forma en que servimos a las personas.

Agradecemos profundamente a nuestro equipo de formación que ha decidido caminar en este proyecto:

Rev. Iván Garza – Representante de la Diócesis del Norte – Rev. Benjamim Gutiérrez – Diócesis del Norte – Rev. Miguel Cisterna – Diócesis del Norte

Rev. Francisco Rodrigues – Diócesis de Occidente
Rev. Edgar Aguilar – Diócesis de Occidente
Rev. José … – Encargado de comunicaciones
Rev. Carlomangno Osorio – Deán del Instituto Teológico

Este equipo no solo aporta conocimiento; aporta visión, experiencia pastoral y una convicción común: formar personas que piensen bien, crean con profundidad y sirvan con humanidad.

Porque al final, la teología que no toca la vida real de la gente se vuelve teoría estéril. Pero cuando la teología se encuentra con la realidad humana, entonces nace algo muy parecido al Reino de Dios en acción.

Y ahí es exactamente donde queremos trabajar.

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