🌸 Mujeres que sostienen el mundo – Día Internacional de la Mujer

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Por. Rev. Dolores Huerta Salas

Cada 8 de marzo, en el marco del Día internacional de la Mujer, el mundo entero hace memoria de luchas, conquistas y desafíos pendientes. Pero también es un día para reconocer una verdad profunda: aun en medio del miedo, la tristeza, la guerra, el dolor y el luto, la mujer sigue siendo luz.

Vivimos en una realidad donde existen la traición, el egoísmo, la explotación e incluso formas modernas de esclavitud. Sin embargo, en contraste con esa oscuridad, florecen la bondad, la caridad, la paciencia y la esperanza. Existen mujeres de buena voluntad. Mujeres valientes. Mujeres que cubren con amor las heridas de su entorno. Mujeres que oran en silencio por un mundo mejor para sus hijos, sobrinos, ahijados y para las generaciones que vendrán.

Están las que tienden la mano a los pobres, a las viudas, a los desamparados, a los enfermos, a quienes nadie quiere ver. Están las que acompañan al analfabeta, levantan al explotado y abrazan al olvidado. Mujeres que no solo sueñan con un mundo distinto, sino que trabajan cada día para construirlo.

Hay mujeres que se sostienen unas a otras, que se impulsan, que se animan y que juntas logran cosas grandes y hermosas. Porque cuando una mujer descubre su dignidad, también despierta la dignidad en quienes la rodean.

Desde la fe, afirmamos que somos creadas a imagen y semejanza de Dios. Reconocer que somos hijas de Dios nos devuelve la fuerza y la identidad. Lo que somos no es casualidad; es gracia. Sin Él nada podemos, pero con Él todo es posible. La tristeza encuentra consuelo, el miedo se transforma en confianza y el pensamiento puro se convierte en acción concreta para el bien.

Cada amanecer es una oportunidad para renovar el propósito: que nada empañe el nuevo día, que nuestras palabras edifiquen, que nuestras acciones sanen, que nuestras decisiones construyan paz.

Buscamos la paz en nuestras familias, sí, pero también estamos llamadas a extender esa paz al mundo entero. Porque la herencia que queremos dejar no es división, sino amor; no es rencor, sino reconciliación; no es indiferencia, sino compromiso.

Hoy celebramos a la mujer creyente, a la madre, a la hija, a la hermana, a la amiga, a la consagrada, a la trabajadora incansable, a la que lucha en silencio y a la que levanta su voz con valentía.

Que este día nos recuerde que la verdadera fuerza no está en imponer, sino en amar; no en dividir, sino en unir; no en dominar, sino en servir.

Feliz Día Internacional de la Mujer. 🌷

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